Historia

Un Seductor Descalibrado – Oportunidades



Un Seductor Descalibrado – Oportunidades - Historia

Oportunidades
Siendo él solo un adolescente conoció a una chica misma que lo cautivó y durante un tiempo iniciaron una grata amistad aunque él en su inexperiencia y timidez era poco lo que podía expresar y demostrar en cuanto al interés que ella le provocaba. Su interacción era poca muy a pesar de que disponían de mucho tiempo en común y en consecuencia el avance era muy lento pero por alguna razón el avanzaba con ella a pesar de que su timidez podía mucho más qué el quién no lograba pasar del común <<Que linda estas hoy>> y regalarle algún presente ya fuese una flor, un dulce o cualquier otro detalle que la pudiera hacer sentir especial aún pudiendo notar que al parecer en ella existían sentimientos similares hacía él. Era común verlo y escucharlo decir que no encontraba la forma de decir algo inteligente, solía permanecer dentro de sí como si al verla desaparecieran completamente las palabras y los significados.

El estaba enamorado, sin duda lo estaba pero no lograba controlar el miedo a ser rechazado y la angustia de perder la oportunidad de tenerla cerca si ella no lo veía de la misma forma que él, prefería seguir así que dar un paso, le era mejor el beso del saludo y de despedida en la mejilla, ayudarla con cualquier cosa que necesitará que tomar acción con el riesgo de alejarla efectivamente pero con la posibilidad real de que ella le correspondiera y el saludo monótono se convierta en un te quiero con un beso que de las mejillas pasaría a jugar con esos deseados labios rojos que le quitaban el sueño.

Pasaban los días y el esperaba una señal magica o celestial que le indicará que podía, que le dijera que ella le daría un sí. ¡Qué iluso el joven Petter! Nadie le dijo que la suerte, el destino y la vida son cosas que no se sincronizan sí no te levantas y tomas el hilo con el que se enlazan esos tres elementos dando como resultado en tu realidad la gracia, el favor y plenitud que deseas de día en día. Nadie le dijo qué solo los valientes conquistan aquello que desean y disfrutan los mejores placeres de la vida.

Dando vueltas en su mente ese último día en aquél lugar donde la veía constantemente, pospuso tener coraje tantos días pero ya era avanzar o dejarle el camino libre a alguien que si tuviera el valor de enfrentarse al miedo por ella. Se decidió Petter, la invito a salir esa noche y ella no se negó; rieron como nunca y bailaron a más no poder, indudablemente esa fue una noche inolvidable. La acompaño al apartamento donde estaba quedándose, ella sacó su llave y jugueteando con ella abrió la puerta, Petter luego de una noche genial en ese punto se aterró pues aún no le había dicho lo que quería hablar, tomó su mano y la abrazo, le dio un beso en el rostro y dijo, hasta luego para darse la vuelta e irse pero ella lo llamó y le dio las gracias por tan increíble velada mientras lo miraba fijamente a los ojos, el regresó para decirle que no tenía porqué agradecerle pues el también la paso de maravilla y en su lugar le dio las gracias a ella por aceptar su invitación. Volvió a darle la espalda para irse y ella dijo nuevamente gracias, él nuevamente tomó sus manos, la abrazo y beso su frente está vez y se alejó, ella dijo gracias nuevamente y él mientras caminaba hacia las escaleras miró de medio lado sonriente sin decir nada más y continuó su camino. Petter Bajando los escalones y ella aún parada en su puerta le grita ¡Muchas gracias Petter! El no dijo nada, continuó su camino pero al llegar a abajo reaccionó para darse cuenta del error que había cometido y en seguida corrió para subir las escaleras, llego arriba pero encontró como es obvio la puerta cerrada, intentó escuchar algún sonido dentro y no escuchó nada por lo que decidió no tocar.

No durmió en toda la noche esperando y queriendo que se apresurara el amanecer, solo quería unos segundos con ella antes de que partieran, fue hasta las escaleras cerca a su apartamento y se mantuvo ahí hasta que salió para darle una sorpresa o un buen susto, sí, ocurrió lo segundo, luego del susto que le dio tomó su equipaje para ayudarla camino al auto y en el trayecto hecho un manojo de nervios le confesó sus profundos sentimientos hacia ella y ella expreso no estar interesada en una relación, que deseaba estar sola. Un silencio rotundo se apodero del momento, él no pudo hacer contacto visual más con ella, le dijo, te deseo suerte en tu viaje Gabi y se alejó.

Paso el tiempo, años realmente y un inesperado día se encontraron por accidente o casualidad en un aeropuerto mientras pedían un café a la espera de sus vuelos, ella iba a los alpes y él al caribe. El rostro de Petter se iluminó al verla y la mirada de ella estalló en alegría, luego de los formalismos sociales de preguntar el uno por el otro, que han hecho y todo eso, el menciona aquella bonita noche juntos y ella dice ¡wow! ¿aún la recuerdas? que bueno porque para mí es uno de mis momentos favoritos que atesoro, ¿sabes? Continuó diciendo dulcemente ella, si esa noche en la despedida me hubieras besado habría sido más que un tesoro para mí, esa noche habría sido perfecta, eso hubiese sido el distintivo. El guardo silencio unos segundos tragando grueso, casi perdió el aliento sonrojado y lo rompió preguntándole la diferencia entre esa noche y la mañana siguiente cuando le confesó lo que sentía por ella. Gabi suspiró antes de responder y dijo, Petter ni yo lo entiendo aún, no comprendo el porqué o tal vez sí con poca claridad, pero se dentro de mí que esa noche era el momento oportuno.

Continuará.

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Rodrigo

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