Literatura

Úrsula



Úrsula - Literatura

 
Tal vez estaba equivocado, buscando en  otras partes
Tal vez mi lugar esta ahí..entre la música y la soledad, entre los libros y  amores imposibles.
                                                                                                                        Edwin Vergara

 

Fue en un mes de Marzo del año 1990 cuando conocí a Úrsula comenzando el primer semestre en la universidad para estudiar ingeniería.

Era una chica de ojos negros y de una cabellera larga con una belleza que me atrapo en ese primer día.

Nos conocimos durante la presentación de cada uno de los estudiantes y duramos, como compañero de estudios, ese único semestre y posteriores encuentros a lo largo de la carrera.

Siempre intente en demostrarle ese amor que de ese primer día sentí por ella, pero algo no me dejaba expresarlo, quizás por esa timidez que me caracterizo de joven que me invadió e impidió en todo momento sacar todo ese amor.

Era algo mágico y lleno de mucho sentimiento. Lo extraño es que no sabia explicarlo ya que no comprendía el por que sentí lo que sentí por alguien que acababa de conocer en un primer día de clases.

Ella muy rozagante y de una espontaneidad fresca, me demostró solamente mas que una amistad en cada momento cuando compartíamos los estudios, incluso durante toda la carrera.

En ese mismo primer semestre, Úrsula consigue novio. Eso para mi fue un golpe fuerte, tan fuerte que cada vez que teníamos que hacer algún proyecto juntos trataba de ser lo mas seco posible de no demostrar mi sentimiento hacia ella, pero los intentos fueron en vano ya que siempre me delataba mi actitud cuando la ayudaba sin ningún interés, sabiendo de antemano, que ella solo me veía como un compañero mas de estudio.

Luego de haber tenido problemas con una materia, ( la bendita matemáticas), Úrsula y su novio se adelantaron en el semestre y fue cuando nos separamos como compañeros de clases, por un tema de especialidad, era ella industrial y yo de mecánica.

Creo que fue lo mejor ya que procure concentrarme más en salir adelante luego de ese retraso.

Cuando salía de vacaciones,  me trasladaba a casa de mi recordada abuela y me refugiaba en una montaña donde hay un río muy encantador y allí entre la belleza del bosque y el sonido del agua me sentaba a descansar un poco para desahogar ese amor platónico y poético sumergiéndome en la madre naturaleza.

Pasaría un tiempo cuando nos encontramos en el séptimo semestre, por una materia que se cursaba entre ambas especialidades.

Me alegre mucho y allí volvió ese sentimiento que seguía represado. Para esa materia formamos un grupo de trabajo y trate de seguirla viendo como mi compañera de estudios, pero sucedió algo que me estremeció sobremanera.

Nos mandaron hacer una trabajo de exposición para un día martes, pero ella el viernes antes me dijo que no podía ir ya que tenia que hacer algo urgente ese día martes. Yo como todo buen compañero le manifesté que me encargaría de su parte que le correspondía y así fue. Ella  no perdió la nota y aprobamos la materia.

Pasaron los días y la crueldad de la vida o de “alguien” pareciera disfrutar en seguir revolviendo ese amor platónico dentro de esa prisión tratando de escapar.

Úrsula se reincorpora la semana siguiente y me entrego un trabajo de cálculos de engranajes para que la ayudara por que tenia que hacer otras cosas personales y fue allí cuando llega un inesperado compañero de estudio, se acerco a nosotros en la biblioteca y soltó la perla, felicitando a Úrsula por su boda civil y por su embarazo, ella hizo lo humanamente posible para que no me enterara en todo ese tiempo y fue cuando comprendí el por que de esa ausencia el día de la exposición. Es de suponer que ella ya sabia lo que realmente sentía por ella.

Realmente no me produjo tristeza en ese instante, ya que esa intuición maravillosa que tienen las mujeres, me revelo que ya sabia todo y sin haberle dicho una palabra que delatara ese amor, quizás se daría cuenta en el tiempo por mi lenguaje corporal y todo ese desinterés en ayudarla en las pocas veces que solicito mi ayuda.

Posteriormente, en la semana, un grupo de graduandos de ese año, realizaron una cervezada  y tome algunos tragos. Luego a cierta hora de la noche me marche a mi casa. Durante el trayecto una lagrima tímida recorrió mi rostro y decidí olvidarme del asunto y seguir adelante en mi pequeño refugio que era esa montaña y el río. Esa fue la ultima vez que cursamos juntos una materia.

Luego de un tiempo, durante mi tesis de grado en la industria petrolera, nos encontramos en la universidad y con el mismo cariño de siempre nos saludamos con un beso y un abrazo, le pregunte como estaba y me manifestó que estaba feliz por su niña  y por su graduación como ingeniero industrial.

Ese día salimos de la universidad y juntos nos trasladamos al metro para irnos a nuestros respectivos hogares. Ella se bajaba primero que yo en una estación y yo tenia que seguir hasta la ultima.

Recuerdo que le di el numero telefónico de mi casa, y ella muy gentil lo anoto. Cuando llego la estación donde ella se iba a quedar le manifesté que estaba consciente de que  jamás no me iba a llamar,  ella solo me observo, me abrazo y se bajo en esa estación.

Las puertas  se cerraron y partí hacia mi destino…para nunca jamás volverla a ver.

Mi vida y la de ella  continuaron. Yo me desarrolle en el área de ascensores y ella en el campo de la docencia, teniendo actualmente una hermosa familia  con sus dos hijos ya adolescentes.

Reflexión:

El destino le gusta hacer esas jugadas tan extrañas que a veces uno no las entiende, quizás no era el momento ni la persona indicada para llevar una vida de pareja. Posteriormente y luego de varias situaciones personales, logre entender el mensaje.

El tiempo me ha demostrado que no venimos aprender si no a recordar cual es nuestro mejor destino, es por ello que ese sentimiento tan misterioso y extraño nunca fue dejado en libertad.

Hay personas y momentos que solo están de paso en la vida de cada uno de nosotros para dejarnos experiencias que marcara un camino que debemos transitar.

El amor platónico es un sentimiento muy misterioso por que al fin y al cabo vivimos otros romances intensos donde nos enamoramos y nos volvemos a enamorar tantas veces como nos trate la vida, pero ese sentimiento llamado amor platónico, quizás único en nuestras vidas,  queda allí para siempre bien guardado en nuestra alma donde muchas veces se asoma en su prisión para que jamás lo olvides.

Alguien boto esa llave para siempre.

 

 

 

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Acerca del autor

Fernando Gil

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