Literatura

¿vale La Pena Ser Escritor Hoy En Día? Mi Experiencia

¿vale La Pena Ser Escritor Hoy En Día? Mi Experiencia - Literatura

Hola ¿Como estás? Espero que muy bien. Como habrás intuido por el título, en este artículo te voy a compartir mi experiencia como escritor, mis consejos y mis conclusiones acerca del rubro hoy en día. Cabe destacar que no existe un parámetro que determine a ciencia cierta quien puede encontrar el éxito, en qué medida y cómo. Por eso, nos daremos cuenta más adelante que la respuesta para el título de este artículo se resumen en una simple palabra, depende.

El escribir es un arte que apasiona a muchos, particularmente hablaremos sobre novelistas, personas que se dediquen a hacer ficción. Quizás estés pensando en publicar tu trabajo, sea una antología, una novela o una serie. Sea cual sea el caso, voy a compartirte mi experiencia personal como escritor publicado y darte algunos tips que quizás te sirvan para guiarte en esta travesía.

No voy a profundizar en qué escribir, ya que eso es algo puramente subjetivo y personal, pero sí en el proceso de publicación y los lectores. Vamos a volver al título ¿Vale la pena ser escritor hoy en día? Pues eso depende de tus expectativas como tal. Para que me entiendas, yo escribo desde muy pequeño, lo disfruto, me relaja, me gusta hacerlo y es nato en mi persona. Escribí mi primer libro (una antología de historias) cuando tenía 14 años, pero solo imprimí unas veinte copias en una imprenta para repartir entre amigos, profesores y familiares. Sabiamente, supe que debía perfeccionar mi arte antes de largarme al ruedo real. No fue hasta mis 18 años que completé mi primer novela titulada “Las flores del Ceibo: Un ocaso eterno”, nunca había sentido una satisfacción más grande. Mis expectativas fueron enormes cuando puse el punto final, pero la realidad se me presentaría más dura de lo que mis sueños añoraban.

Mi libro impreso

Todos queremos tener nuestro libro en mano, impreso y disponible en librerías como una carta de presentación personal que de una buena impresión a primera vista. En ese entonces comencé a buscar editoriales interesadas en publicar mi trabajo, pero en un contexto económico desfavorable para la nación, todas las empresas se limitaban en recibir obras. Las editoriales estaban enfocadas en recibir trabajos que se venderían seguramente, tales como libros académicos, de derecho, biología etc y sólo ficciones de autores reconocidos. A pesar de que la sinopsis de mi obra les llamó la atención a todas las editoriales que contacté, al reunirse conmigo y verme joven y sin ningún libro publicado previamente, rechazaron mi propuesta.

Estaba a punto de bajar los brazos, cuando la divina providencia me abrió unas puertas. Una mujer, dueña de una editorial, no quiso tomar mi trabajo ya que su sello era exclusivo para unos pocos escritores que ya estaban seleccionados. Sin embargo, antes de que me retirara de la oficina, ella levantó el teléfono y contactó a otra editorial, una de las más viejas y prestigiosas de la ciudad. Con gran amabilidad, le dijo al dueño, el señor Victor, un hombre anciano y de larga trayectoria. Le dijo que estaba con un joven escritor que tenía su manuscrito en mano. El señor Victor dijo que estaba a punto de irse, pero que me esperaría 15 minutos. Salí corriendo, tomé un taxi y me dirigí a la editorial.

La reunión fue corta pero amena, años habían pasado desde la última vez que Victor había recibido a un escritor tan joven con un manuscrito en

un sobre presentándole una historia nueva. Aceptó publicar mi novela, pero como mencioné antes, la actividad económica del país no era la mejor y todas las empresas lo sentían. Por ello, yo tuve que financiar el %100 de la producción, lo cual fue un gasto enorme, aproximadamente $300 dólares  en ese entonces, si es que no me falla la memoria. Meses después mi libro estuvo listo y fue repartido en las dos cadenas de librerías más grandes de la ciudad. Fabulé mil cosas en ese entonces, pero como dije antes, nuevamente la realidad me golpeó de una forma más dura de lo que esperaba.

Al haber puesto tanta plata, es inevitable pensar en recuperar la inversión. Creí que en unos meses las unidades se agotarían y debería ordenar más en la editorial, pero no. La realidad es que el número de persona que leen hoy en día es muy reducido, las pocas personas que van a las librerías van casi siempre a buscar un libro en particular, para el colegio o la universidad. Los pocos que van a buscar novelas, prefieren comprar un Stephen King, un García Márquez o un John Katzenbach antes que un “autor local desconocido” ya que los libros famosos tienen varias versiones de varias editoriales, algunas muy baratas y son muchísimo más atractivas que un libro desconocido, de casi el mismo valor.

José Arcadio Buendia. Personaje de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez.

Se vendieron varios ejemplares, pero muchísimos menos de los que esperaba y en poco tiempo, mi libro dejó de estar en vidrieras. No solo no gané nada con el libro, sino que ni siquiera

llegué a recuperar la inversión inicial, dejando la publicación como un gasto más que una inversión. Esta es la realidad de la mayoría de autores amateur que no son de renombre, si se publican más títulos el renombre crece lógicamente, al primero uno es casi desconocido y la

publicidad corre en sus propias manos. Tener un libro publicado no me generó ganancias, pero sí renombre y respeto entre los que me conocían y las pocas veces que me topé con un desconocido que me felicitó por mi trabajo, me sentí muy pero muy bien. Esa es, quizás, la inversión más grande de ser escritor actualmente.

 

Publicación online

Tiempo después me decidí por publicar mi libro en formato E-book. Ese trabajo corrió por mi cuenta totalmente y fue muchísimo menos laborioso que publicarlo en formato papel, ya que te ahorra prácticamente todos los trámites de ISBN (Número de libro), propiedad intelectual etc. Es también prácticamente gratis y me abrió un abanico de posibilidades más grandes que el formato papel.

Soy de Argentina, mi libro impreso llegó a un par de otras provincias y a Paraguay. Por otro lado, mi e-book mientras estuvo en promoción los primeros cinco días, se descargó más de 100 veces en países de todo el mundo, mayormente en España y Latinoamérica, llegando en menor cantidad a países como Inglaterra, Francia, Estados Unidos y, el país más inesperado sin lugar a dudas, Japón.

El problema con los libros online es que se publican cientos diariamente, poco tiempo después desaparecen de las novedades y las descargan merman mucho. Pero le permite al escritor alcanzar muchísimas otras partes del mundo, a un precio menor y de manera más sencilla. Existen herramientas para publicitar tu obra, pero son pagas y para nada baratas. Sin embargo, son una posibilidad muy atractiva.

Conclusión

Retomando la pregunta inicial ¿Vale la pena ser escritor hoy en día? Pues depende, si uno apunta a un fin comercial, ser novelista no es, ni de lejos, una propuesta atractiva. Ahora, si uno disfruta el escribir, el publicar tu primer novela es una de las satisfacciones más grandes y memorables que vas a tener en tu vida, yo no cambio ese logro por nada. Además de ello, es una inversión en la persona, ya que como tarjeta de presentación, es algo que da muy buena imagen y las personas respetan. Si uno vive en una urbe medianamente grande y se empeña en publicitar bastante su obra, puede llegar a vender un buen número de ejemplares, es aconsejable ir a las ferias literarias más grandes las cuales son una oportunidad sin igual. La publicación online es mucho más sencilla, rápida y le da la posibilidad al escritor de llegar a partes que el formato papel difícilmente llegaría.

Flor del árbol del Ceibo.

Pero sin lugar a dudas, solo existe una manera en la cual un escritor puede ampliar su imagen y eso es seguir escribiendo títulos. No es lo mismo tener un solo libro publicado, que tener siete o diez. Tanto para los E-book como para los formato papel, esa regla es la misma.

 

Bien, espero que hayas disfrutado el artículo. Te recuerdo que esta fue mi experiencia, la tuya podría ser completamente distinta y si el día de mañana deseas publicar tu obra, te deseo toda la suerte. Si te interesa leer mi obra, está disponible en Amazon con el título de “Las flores del Ceibo: Un ocaso eterno” De ser así, que la disfrutes y que tengas un excelente día. ¡Abrazo!

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Acerca del autor

Hugo Diego

2 comentarios

  • He estado pensando en publicar un libro, tengo ese proyecto desde hace muchos años, me has abierto los ojos a que se puede pero no pretender que a los 3 meses ya estemos viviendo de la escritura, de verdad me has inspirado a seguir por mis sueños.

    • Me alegro por vos Jessica. Ni a los 3 meses ni a los 3 años vamos a poder vivir de la escritura, pero la satisfacción personal y la buena carta de presentación son, sin lugar a dudas, las dos inversiones más grandes al publicar un título. Un abrazo y mucha suerte!

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