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Vivir con vejiga NEURIGÉNICA.



Vivir con vejiga NEURIGÉNICA. - Salud

Hace más de doce años que descubrí que padezco de este trastorno. Me di cuenta un día que estaba en la Universidad a mitad de una clase en la mañana alrededor de las ocho de la mañana. De pronto sentí la imperiosa necesidad de orinar, pero era tan fuerte la necesidad que ni siquiera pude pedir permiso de ausentarme del aula, simplemente salté de mi banca y abrí la puerta lo más rápido que pude y corrí al baño de mujeres más cercano que pude.

Después de eso, en todo el día no se me quitaron las ganar de ir a orinar constantemente lo que me preocupo mucho ya que ni siquiera podía concentrarme en el resto de las clases que tenía que finalizar. Finalmente logré terminar mis horarios pero desgraciadamente tenía que completar un trabajo en equipo para después poder ir a casa.

En fin, me reuní con mis compañeros pero no pude evitar ir al baño constantemente, mentí y les dije que me sentía mal del estómago y necesitaba que viniera alguien por mí. Ya estaba muy asustada para poder controlar la situación yo sola así que llamé a mis padres para contarles lo que me estaba pasando y que si podía venir uno de ellos por mí.

Mi papá se ofreció para recogerme, pero yo ya no aguantaba más iba y venía del baño aún cuando a veces ni siquiera orinaba solo era esa terrible sensación de querer vaciar mi vejiga. Estaba ya llorando en esos momentos cuando llegó mi papá y le pedí que nos fuéramos en taxi porque realmente me sentía muy mal.

Lo demás ha sido un peregrinar muy duro en mi vida, no sólo porque visitamos a varios urólogos en los años siguientes sino que al final de dos años descartaron que yo tuviera un problema físico y lo que me dictaminaron fue que era un desorden psiquiátrico o psicológico derivado por ansiedad. Eso fue algo muy difícil de aceptar para mí porque yo estaba segura de que tenía un problema físico real y estuve en terapia con diversas psicólogas por varios años tratándome de convencerme que era yo la del problema y que yo podía controlarlo. La verdad me deprimí mucho varias veces y también dejé mis terapias.

Pero hace año y medio mi problema de urgencia urinaria se imcremento, simplemente ya no podía salir de la casa para nada. Tenía que estar forzosamente cerca de un baño para sentirme segura. Nunca he tenido escapes de orina,o sea incontinencia, pero tengo miedo siempre de que me pase. La sensación de tener que ir a orinar es tan fuerte que no puedo estar en paz, no me dejaba dormir, no me dejaba leer hasta pensar me era difícil y mis padres decidieron consultar de nuevo a un urólogo; ya que ni siquiera dormía por ir al baño.

El primer urólogo que visitamos descubrió que sí tenía un problema físico, pero se refirió a el como vejiga hiperactiva y me quería hacer tratamientos muy costosos incluso en algún momento del tratamiento me colocó una sonda para que mi vejiga se relajara por unas semanas; pero no funcionó. Después me quería inyectar botox pero era carísimo y decidimos tomar una segunda opinion.

Este segundo doctor nos dijo que el botox en lugar de beneficiarme me haría tener incontinencia, y lo que yo necesitaba era dilatar la uretra (es la parte final de la vejiga). Y me mando más medicamentos, por cierto ¿saben cuánto gana la industria farmaceútica? Millones!!! Todos los fármacos que me han suministrado superan los mil pesos, pero dejando de lado eso su tratamiento tampoco me funcionó y yo seguía desesperada, impaciente y a veces ya sin ganas de vivir…

Pero la vida sigue como dicen por ahí, y consultamos otro doctor. Este me mando a hacer varios estudios, carísimos por cierto, y me dijo que no me podía ayudar ya que yo tenía un problema difícil de tratar posiblemente vejiga neurogéniga. Y yo ¿qué?

Necesitaba de un neurourólogo. En México saben cúantos neurourólugos hay, creánme los pueden contar con la palma de una mano… o menos.

Nuestra odisea buscando al dichoso neurourologo ya estando todos desesperados, y yo más por ser quien sufre en primer lugar fue toda una aventura que luego relatare. Bueno nos tardamos como dos meses buscando, y el que encontramos no nos dio muy buenas noticias.

Mi problema de vejiga neurogénica me explico mi sabio neurourologo consiste en que mis neurotransmisores no envían los mensajes adecuados a los músculos de mi vejiga cuando esta esta llena o vacía, depende. Así que necesito de un sofisticado aparatito que me implantarán en mi cuerpo para que regule esas señales y pueda tener mejor calidad de vida. Pero… siempre hay un pero ¿no? No me garantiza la cura al ciento por ciento, además de que debo remplazarlo a los ocho años.

Lo mejor de esto viene a continuación, necesito de aproximadamente doscientos mil pesos para que me hagan todo este procedimiento. Matenme…

Y bueno por el momento solo continuo viviendo el momento en espera de que un día me vuelva millonaria o de que reciba una cuantiosa herencia para hacerme el tratamiento. Médicos abusivos que no se ponen en el lugar del paciente ni saben lo que es sufrir por una enfermedad y no solo estoy hablando de este problema de vejiga sino de cualquier enfermedad…

 

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Alice9785

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