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¡…Y LLEGARON CON EL RAYO!

¡…Y LLEGARON CON EL RAYO! - Literatura

¡…Y LLEGARON CON EL RAYO!*

“La belleza del superhombre llegó hasta mí como una sombra. ¡Ay, hermanos míos! ¡Qué me importan ya – los dioses!-”[i].

Ahora esos “bárbaros en todos los sentidos terribles de esta palabra, hombres de presa poseedores todavía de fuerzas de voluntad y de apetitos de poder intactos…”[ii] miran hacia mares lejanos, pero ya no es a Dios a quien buscan, es la tormenta perfecta a la que aguardan. Durante generaciones enteras han ido cultivando cada cualidad y configurando las condiciones propicias para que sea posible ese gran acontecimiento.

Y entonces, a lo lejos en el horizonte el cielo se torna sombrío, oscuras nubes van formándose lenta e inexorablemente, pintando un panorama amenazante. Todo está consumado, la muerte de Dios y la consolidación de esa casta de hombres superiores, bárbaros aguardando expectantes el gran medio día, el gran nacimiento. Ellos son los padres del superhombre, de ellos heredará su naturaleza dominante y poderosa, y vendrá a tomar el lugar de ese creador, que por milenios ha usurpado su lugar.

Las oscuras nubes suspendidas en lo alto cubren el cielo entero, el viento frío e impetuoso que viene como brisa de mares lejanos, y esos seres que expectantes aguardan. Muchas generaciones tuvieron que haber pasado, muchos milenios, para este gran momento.  Lentamente todo va entrando en calma, el viento va amainando, a la vez que un silencio estremecedor se apodera de todo; y entonces, pesadas gotas caen, una a una, como marcando la cuenta regresiva para la llegada de algo inminente y extraordinario. Las nubes, grávidas, se tornan cada vez más tensas y pesadas, y desde esas alturas de vértigo, como el susurro de un gigante, llega un leve y sordo crujido, que da paso al silencio de los silencios. Es el momento esperado por milenios; de pronto un siseo amenazador se desliza como una veloz serpiente y entonces de la negra nube brota el rayo, es el gran nacimiento, es la suprema posibilidad humana haciéndose carne.

“¿Dónde está el rayo que os lama con su lengua? ¿Dónde la demencia que habría que inocularos?

Mirad, yo os enseño el superhombre: ¡él es ese rayo, él es esa demencia!”[iii].

El superhombre ha nacido. Es el inicio de una nueva era en la historia de la humanidad, empieza el tiempo de esos híbridos de bestia y dios que dominarán el mundo, seguramente por muchos milenios.

 

*Extracto de mi libro “¡ESOS HÍBRIDOS DE BESTIA Y DIOS”, que lo puedes encontrar en amazon.com.

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[i] NIETZSCHE Friedrich, Así habló Zaratustra, p. 134.

[ii] Id. Más allá del bien y del mal, p. 220, af. 257.

[iii] Id., Así habló Zaratustra, p. 36.

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Acerca del autor

César Vargas

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