Política

¿Y si hubiera ganado el bando republicano?



¿Y si hubiera ganado el bando republicano? - Política

Uno de los temas recurrentes de la progresía española son los supuestos crímenes cometidos, nada más terminada la guerra civil, por el general Franco, que algunos historiadores que se han tomado el trabajo de investigar, cifran en menos de veintitrés mil; que no fueron tales crímenes, pues los reos fueron condenados por delitos de sangre tras haber sido procesados por tribunales militares. La izquierda suele incluir en la cifra de represaliados a aquellos combatientes que desaparecieron durante la contienda (lo que se conoce como “desaparecidos en combate”), elevando dicha cifra a más de cien mil, pero dependiendo de a quién se le oiga hablar sobre este tema puede llegar a los doscientos mil, como es el caso de Juan Carlos Monedero, al que se lo he oído decir hace poco, e incluso más, porque ya se sabe el entusiasmo que el tema despierta entre la progresía, algo similar a lo que sucede con el movimiento independentista catalán cuando hablan de las cifras de heridos con motivo de las actuaciones policiales durante el referéndum ilegal del 01 de Octubre de 2017, que empezó siendo de unos trescientos; unos días más tarde esa cifra se elevó a novecientos y durante el juicio celebrado en el Tribunal Supremo y que ha quedado visto para sentencia hace unos días, la cifra había aumentado hasta los mil doscientos. Ya se sabe que los progres de izquierda, cuando se trata de echar basura sobre la memoria de quien ya no puede defenderse y los separatistas catalanes a la hora de hacer lo mismo sobre “el opresor Estado español”, “se las pintan calvas”.
Pero, a mí me surge la siguiente pregunta: ¿qué hubiera pasado de haber ganado la guerra civil el Frente Popular?
Si se le hace esta pregunta a alguien de ideología de izquierdas nos dirá que, “nada, que pelillos a la mar”; “que el Frente Popular habría actuado con generosidad y que hubiera ajusticiado solo a los cabecillas del Alzamiento a los que, de haberlos encontrado culpables en un juicio justo como nunca se hubiera visto, los hubieran condenado a penas de cárcel; duras, eso sí, pues se les hubiera responsabilizado de todas las muertes que se produjeron en el conflicto armado”…en fin, los habituales cuentos de Disney que la izquierda vende tan bien cuando se trata de “ponerse bien puestos”, pues ya se sabe que ellos son muy humanos, muy nobles y que monopolizan la bondad, mientras que la derecha es cruel, sanguinaria, vengativa, egoísta…en fin, la encarnación del mal. Es algo parecido a lo que ellos dicen sobre el Alzamiento del 18 de Julio de 1936, al que no dudan en condenar y tachar de “golpe de Estado que vino a poner fin al régimen legítimo”; ¿”régimen legítimo”, señores progres?, ¿”régimen legítimo” de qué, si fue un régimen surgido de unas elecciones municipales que no tenían carácter plebiscitario y que, ni siquiera ganaron las candidaturas republicanas? Lo del 14 de Abril de 1931 fue otro “golpe de Estado”, señores progres; ese día se subvirtió el régimen legítimo encabezado por el rey Alfonso XIII, porque unos exaltados tomaron las calles; no hubo nada de democrático en ello. Llamemos a las cosas por su nombre: lo del 18 de Julio de 1936 fue un golpe de Estado que vino a poner término a un régimen que tuvo su origen en otro golpe de Estado.
Pero, ante esta visión edulcorada que la izquierda da, de todo lo que hace,  la Historia se ha encargado de desmentirla, pues los mayores asesinos; los más terribles genocidas que el mundo ha conocido han sido de izquierdas, y si no lo creen, vean el siguiente top-5 del ránking de asesinos, todos, menos el último de izquierdas:
1.-Mao Tse Tung (unos 80.000.000 de muertes).
2.-Adolf Hitler (unos 50.000.000 de muertes, imputables a él como el culpable del estallido de la II Guerra Mundial, entre los que se incluyen a entre 5 y 6 millones de judíos a los que ejecutó de manera consciente y sistemática). Señores progres, Hitler era el máximo responsable del Partido Nacional SOCIALISTA Alemán, era socialista, por tanto, y llevó a cabo políticas socialistas en su país, durante el periodo en el que gobernó el mismo, antes de que estallara la guerra; durante ese periodo  de tiempo (1933-1939), llevó a la práctica una economía dirigida en Alemania, en la que se decía a las empresas qué producir; en qué cantidad; cómo producirlo y qué beneficio debían obtener por ello; una política socialista.
3.-Josif Stalin (unos 20.000.000 de muertes).
4.-Pol Pot (entre 1.500.000 y 3.000.000 de muertes).
5.-Leopoldo II de Bélgica (entre 1.000.000 y 2.000.000 de muertes).
Estos son los “asesinos estrella” que cuentan los muertos que causaron por millones, siendo los cuatro primeros del ránking socialistas, o comunistas, pero luego hay una serie de “asesinos de segunda categoría” como pueden ser los Castro, Ceaucescu, Tito…, también de izquierdas y que también mataron a mucha gente y que quizá puedan ser cifradas en cientos de miles, ante los que los dictadores de derecha tales como Pinochet, Perón, Franco, Salazar…palidecen y quedan en nada.
Es curioso que, en los casos de Hitler y de Mussolini, a los que, todo el mundo, históricamente, los  ha asociado a la derecha, no sé si por la necesidad que ha tenido la izquierda de haber situado a algún que otro “asesino de categoría” en el lado de la derecha o por el hecho de que se hubieran declarado enemigos acérrimos del comunismo, pero el caso es que la Historia los ha situado en el bando equivocado; ambos eran socialistas.
A pesar de haber ayudado al bando nacional en la guerra civil española, ambos eran dirigentes de partidos socialistas en sus respectivos países, que preveían que la URSS, que se había posicionado del lado del bando republicano iba a ser uno de los grandes enemigos en la guerra que se veía venir, y querían contar con España como futuro aliado en esa, por entonces, hipotética guerra.
Ahora veamos cuál era la situación de España en los momentos inmediatamente anteriores al estallido de la Guerra Civil y durante la misma:
-A comienzos de 1936, las elecciones generales habían sido “ganadas” (lo pongo entre comillas porque se produjo un pucherazo en numerosas circunscripciones, debiendo haber sido repetidas las votaciones en algunas de ellas y atribuyéndose al PSOE unos 50 escaños que, algunos historiadores creen que no eran suyos) por el Frente Popular, que era una coalición de partidos de izquierda que agrupaba a los siguientes partidos: Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Republicana, Unión Republicana, Esquerra Republicana de Cataluña, Partido Comunista de España, Partido Obrero de Unificación Marxista.
Antes de esas elecciones, en el PSOE se había impuesto la “línea dura”, encabezada por Francisco Largo Caballero, un exaltado que había estado a favor de romper la alianza con los republicanos, en 1933, pues era partidario de la “vía revolucionaria” como forma de imponer el socialismo, abandonando la “vía parlamentaria” y de recurrir a la violencia, si era necesario, para imponer sus tesis.
Y no era un simple teórico, pues se sabe que fue el instigador del golpe de Estado contra la propia república, que se materializó en Asturias y Cataluña, en 1934, llegando a ser arrestado, incluso, por su implicación en estos hechos.
Así pues, este era el exaltado que regía los destinos del PSOE, inmediatamente antes  del estallido de la guerra, y durante la misma; que fue presidente del Gobierno  y que fue el principal instigador de la ejecución del líder de Falange, Jose Antonio Primo de Rivera.
Pero no fue el único fanático de la dictadura del proletariado, el único exaltado dentro de la cúpula del PSOE, puesto que también estaba Indalecio Prieto, un individuo al que se tenía como más moderado que el anterior, pero que solía ir armado con una pistola (sí, señores progres, hay antecedentes a “lo de Santiago Abascal”, lo que sucede es que, en el caso del señor Prieto este no recibió amenazas por parte de ningún grupo terrorista, mientras que el líder de VOX sí); pistola que llegó a sacar y con la que llegó a apuntar a otro parlamentario en una sesión del Congreso.
Pero lo de este señor no se queda en la anécdota de la pistola, sino que, además, dirigía a un grupo de matones, de pistoleros, que se hacían llamar “la motorizada”, que fueron los responsables del secuestro, y posterior asesinato del líder de Renovación Española, José Calvo Sotelo, así como del intento de hacer lo mismo con el líder del otro gran partido de la derecha del momento, Acción Popular, Jose María Gil Robles. Y esto aconteció antes del estallido de la guerra.
En Esquerra Republicana de Cataluña, después de Febrero de 1936, tras el indulto otorgado por el gobierno del Frente Popular, volvía a detentar el poder Lluís Companys ,que volvía a ser presidente de la Generalitat. Companys  fue el líder del golpe de Estado en Cataluña, al que ya nos hemos referido antes,  que se llevó a cabo en 1934, habiendo declarado “al Estado Catalán, dentro de la República Federal Española”, ante los resultados en las elecciones generales celebradas ese año, en las que se impuso la CEDA y que no acató la izquierda (ustedes, señores progres, siempre tan “democráticos”); ese “Estado catalán” duró menos de diez horas y costó 110 muertos.
Companys creó unas milicias antifascistas, nada más estallar la guerra, que asesinaron a 8.129 personas en Cataluña, entre miembros de partidos de derechas; miembros del Clero y empresarios.
Podemos citar también, entre “la gente de bien” de izquierdas de la España republicana, durante los años treinta del siglo pasado a Santiago Carrillo Solares, que empezó la guerra siendo militante del PSOE, pero que, durante los primeros meses de la misma se pasó al PCE y fue el Consejero de Orden Público en Madrid, al tiempo de cometerse las ejecuciones en Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz, en las que se puso fin a la vida de más de cinco mil prisioneros ante la proximidad de las tropas del bando nacional.
Como ya hemos dicho, la URSS se posicionó del lado del bando republicano, el cual simpatizaba con las tesis bolcheviques soviéticas y así fue que Stalin decidió ayudar a frenar el empuje de las fuerzas rebeldes mediante el envío de armamento; unos cuantos cientos de pilotos y tanquistas; algunos asesores militares y traductores entre los cuales habían algunos miembros del NKVD, que era la policía política soviética, antecedente inmediato del KGB. Sin embargo, esta ayuda de Stalin no fue desinteresada, pues gran parte de las reservas de oro que había en la cámara acorazada del Banco de España, entidad que en ese entonces estaba en manos privadas, fueron a parar a Moscú, así como el compromiso adquirido por parte de los dirigentes republicanos de que, una vez finalizada la guerra con victoria sobre el bando sublevado, España se transformaría en una República de las conocidas como “democracias populares”, o sea, que hubiera pasado a ser un país satélite de la URSS, al estilo de lo que luego lo fueron Hungría, Checoeslovaquia o la República Democrática Alemana; o sea, que los soviéticos salvarían a España de caer en manos del fascismo a cambio de hacerla caer en brazos de la Internacional Comunista; o sea, en brazos del Politburó, o sea, en brazos de Stalin.
¿Y cómo era Stalin?, ¿era un individuo compasivo?, ¿era un individuo humano?
Bueno, para contestar a esta pregunta no hay más que ver que ocupa el segundo puesto de entre los asesinos más sanguinarios de la Historia, tal y como vimos antes, pero podemos dar algunos datos que nos darán una visión de la categoría humana de este personaje:
-Tras la rendición de las tropas alemanas bajo el mando del mariscal Von Paulus en Stalingrado, durante la II Guerra Mundial, ochocientos mil soldados alemanes ingresaron en campos de concentración soviéticos de los cuales solo cinco mil regresarían a Alemania, más de diez años después de finalizada la guerra. Todos los demás morirían en dichos campos debido a las terribles condiciones de vida que tuvieron que padecer en ellos.
-Entre uno y dos millones de civiles murieron de hambre, y de enfermedades en el sitio de Leningrado,  durante la II Guerra Mundial, muertes que Stalin pudo haber evitado, pues  tuvo la posibilidad de haber evacuado la ciudad de civiles, pero no lo hizo aduciendo que los soldados soviéticos lucharían con más ímpetu, si sabían que había civiles que defender.
-Nada más empezar la guerra, se repartió Polonia con el gobierno alemán y ejecutó, a sangre fría, a veintidós mil oficiales polacos en el bosque de Katyn, oficiales polacos cuyo único delito fue el haber intentado defender su patria de la agresión germano-soviética.
-Cuando estalló la guerra, el Ejército Rojo se encontraba escaso de mandos, pues Stalin había llevado a cabo purgas que habían llevado a ejecutar al 80% de los oficiales de alta graduación.
-A principios de los años treinta del siglo pasado, Stalin fue responsable del Holodomor, que es como se conoció al genocidio que llevó a cabo en Ucrania, haciendo que murieran de hambre entre millón y medio y dos millones de ucranianos; unas hambrunas artificiales pues tuvieron su causa en las requisas de alimentos que el régimen soviético llevó a cabo.
Asi pues, de esta forma era el individuo que estaba llamado a gobernar España, a través de los citados con anterioridad, en caso de que hubiera triunfado el bando republicano en la guerra.
Y esto de que España hubiera pasado a ser un Estado vasallo de la Unión Soviética no es una teoría, pues es un hecho contrastado que los agentes del NKVD, comandados por Alexander Orlov, actuaban con total autonomía e impunidad, al margen del gobierno republicano; y tanto fue así que dicho organismo del espionaje soviético se encargó de acabar con el Partido Obrero de Unificación Marxista, en contra de lo que opinaba el líder del Partido Comunista de España, José Díaz Ramos, que dimitió cuando se enteró de que el tal Orlov había secuestrado, torturado (despellejándolo en vida) y ejecutado al líder de ese partido, Andreu Nin; también el resto de dirigentes del POUM “fueron desaparecidos”, sin que se les volviera a ver con vida, después de que el tal Orlov los llevara a la checa (centro de detención, tortura y asesinato, que los republicanos abrieron por la geografía española, principalmente en Madrid y Barcelona) que había instalado en la catedral de Alcalá de Henares y que dirigía personalmente.
No me extrañaría nada que los familiares de esos antiguos dirigentes del POUM achacaran esas desapariciones a la represión franquista y hubieran incluido sus nombres en esas listas de represaliados por el régimen del general Franco.
 ¿Alguien se cree que esta gente hubiera sido compasiva y misericordiosa con el bando derrotado?, ¿verdad que no?, ¿verdad que se adivina una persecución religiosa feroz que hubiera dejado en ridículo a la llevada a cabo por Diocleciano en la Roma Imperial?, ¿verdad que nadie pone en duda el hecho de que la derecha y el catolicismo hubieran desaparecido, literalmente, de nuestro país?, ¿verdad que suponemos la ejecución de muchos de los militares que participaron en el Alzamiento, así como de sus familias?, ¿verdad, señores progres, que si  antes de haber estallado la guerra, ya la izquierda había sido cruel y despiadada con gente de derechas y católicos, sin que hubieran sido responsables de muerte alguna, solo por pensar como pensaban, no sería de esperar que, luego, una vez terminada la guerra, hubieran sido magnánimos con ellos tras responsabilizarlos de los caídos en combate de su misma ideología? Señores progres, sean honestos y déjense de contarnos “fantasías animadas de ayer y hoy”, en relación con este tema; ustedes saben, de sobra, que la izquierda ha sido muy cruel, a lo largo de la Historia, con aquellos que no han pensado como ustedes; ustedes saben que en aras de la consecución de esos “altísimos ideales” que ustedes tienen, el sacrificio de vidas humanas no ha sido, nunca, un obstáculo. A ustedes, en su interior, hay una vocecita que les dice que Franco habría sido una “hermanita de la caridad” en comparación con los líderes socialistas y comunistas, de haber triunfado el bando republicano en la guerra civil.

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osiris50

5 comentarios

  • Está claro que es difícil establecer con exactitud una cifra aproximada de muertos por la represión franquista en España. La apertura de archivos militares ha permitido que el trabajo de los historiadores haya avanzado mucho en los últimos años, acotando la cifra entre 1936 y 1943 en aproximadamente 150.000 víctimas mortales en actos de represalia, campos de concentración y trabajo y cárceles. Sin embargo, si nos atenemos a las cifras que da el jefe de la Fundación Nacional Francisco Franco, de las 36.000 condenas a muerte que se emitieron, sólo se fusilaron a 23.000 y por causas mayores y de merecimiento. Esto es inaudito, pero ¿que se puede esperar de este señor? ¿La verdad? Evidentemente no.
    El franquismo, Sr. Osiris50, nació con un exterminio intencionado. Un plan que llevó a cada localidad española su matanza particular. Esto lo describe muy bien con datos contrastados el historiador e investigador Francisco Moreno en su obra «Los desaparecidos de Franco». Las fuerzas franquistas al ocupar una aldea practicaban docenas de fusilamientos. Esto no era otra cosa que una inversión en terror y escarmiento para asegurar una paz social forzada. En palabras del director del golpe, el general Emilio Mola una vez declarada la sublevación militar, «hay que eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros».
    Es difícil contestar a su pregunta sobre ¿qué hubiera pasado si el bando republicano hubiera ganado la guerra? Esto es hacer historia de ficción. Habría que usar las herramientas de análisis histórico, pero aún así sólo tendríamos un ejercicio de adivinación y especulación. Algunos creen que la República habría acabado, en caso de ganar, convertida en un satélite de la URSS. Otros, no obstante, piensan que habría sido posible una democracia liberal verdadera. Pero esto es aventurar mucho en ambos casos, porque no olvidemos que hubo una guerra larga y sanguinaria. Quizás dependería de en qué momento hubiera ganado el bando Republicano. De haber sido breve, podría ser que las represalias se hubieran ceñido a los líderes del alzamiento, pero en caso de haber sido larga podría haber sido peor ese acto de represalias.
    Lo que hubiera ocurrido en cualquier caso en esta España tras la guerra es muy difícil de definir. Quizás hubiera existido la posibilidad de una nueva invasión, esta vez del fascismo internacional. Tal vez, hasta Hitler hubiera dudado en invadir Checoslovaquia y Francia con España en su contra. ¿Cuál habría sido la política de la URSS? ¿Habríamos caído en el autoritarismo también? Sr. Osiris50, esto no se puede saber, son tantas las circunstancias que podrían haber influido. Lo único real es que ganó Franco, y fue un exterminador, un asesino, un dictador sin escrúpulos, y por eso España sufrió y sigue sufriendo, y lo hará hasta que las heridas estén curadas y cerradas.

    • Señor Aicrag, a mi no me cabe ninguna duda de que España, en caso de haber acabado la guerra con victoria del bando republicano, hubiera acabado siendo un pais titere de la URSS; aunque tampoco me cabe la menor duda de que si Hitler hubiera ganado la II Guerra Mundial hubiera acabado por invadir España, sin duda.
      De lo de la URSS no me cabe ninguna duda porque, tal y como digo en mi articulo, fue otro de los requisitos que exigio Stalin para prestar su ayuda al bando republicano, en contra del pacto de «no intervencion» que acordo junto a Gran Bretaña y Francia, entre otros paises. Y eso de que Hitler hubiera dudado en invadir Francia y Checoeslovaquia con España en su contra, me causa risa, despues de ver que se merendo a casi toda Europa en menos de dos años, costandole la propia Francia menos de dos meses.
      Ni la URSS, ni Alemania querian a una España armada, despues de la guerra civil y fue por eso que trajeron sus divisiones de tanques y de aviones de combate, con sus propios pilotos, y que se las llevaron al concluir la guerra.
      Hitler sabia que España era debil y le hubiera costado un «pis pas», invadirla.
      Y por lo que se refiere a Franco, no le quedo otro remedio que imponer una dictadura porque, dado que no llevo a cabo el genocidio que la izquierda dice que cometio, de haber celebrado otras elecciones, al poco tiempo hubieramos estado igual que antes de comenzar la guerra, con un proletariado tomando las calles y, esta vez, con sed de venganza y con los militares que podrian dar otro golpe de Estado perfectamente identificados.
      Por cierto, que otra de las consecuencias que habria tenido la victoria del bando republicano habria sido la entrada de España en la II Guerra Mundial y, como ya le he dicho, Hitler nos hubiera invadido, si o si; y quiza eso le habria venido mejor a sus fines, porque quiza se habria replanteado lo de meterse en el avispero de la URSS; quiza no, y lo habria hecho igual, porque los pozos de petroleo sovieticos eran fundamentales en sus planes; no lo se. Pero que no le hubiera costado nada invadir España, puede estar seguro. Y tambien de que muchos de los que estamos escribiendo aqui no lo estariamos haciendo.

      • La historia oficial está grabada en piedra, es inamovible, existen sus sacros guardianes evitando toda revisión o reinterpretación, lo que pasa es que a veces la desmitificación termina por ser igual de estéril o más que la propia historia. Lo que quiero decir es que lo que pasó es lo que estudiamos, y hacer interpretaciones está muy bien como ejercicio pedagógico, y quizá como medida para que algunas cosas no vuelvan a repetirse. Pero más allá de ello sólo nos queda aprender y acatar.

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