Sociedad

Youtube Y Neoliberalismo “cool”

Youtube Y Neoliberalismo “cool” - Sociedad

El colectivo youtuber se ha ganado últimamente una mala reputación quizás inmerecida. Después de todo, no son más que trabajadores a los que se paga por producir un entretenimiento que puede ser más o menos cuestionable, y los usuarios de la plataforma siempre es libre de ignorar su contenido. Sin embargo, se vuelve cada vez más difícil ignorar la presencia del youtuber más polémico del mundo hispanohablante: Daniel Santomé Lemus, más conocido por su nombre de usuario en Youtube, Dalas Review. Su nombre es tan conocido, para bien o para mal, que permea las redes sociales, y ha logrado ampliar su carrera profesional a los títulos de escritor, pinchadiscos y desarrollador de videojuegos. Toda su figura parece estar artificialmente diseñada para crear polémicas: Dalas se define a sí mismo como librepensador, políticamente incorrecto y antifeminista, no duda en enzarzarse en peleas con otros youtubers, y acumula dos denuncias por violencia de género y tres por acoso.

Y es que, efectivamente, Dalas ha descubierto que la fórmula para triunfar en Youtube es el mantra “no such thing as bad publicity”. En la plataforma, se gana dinero por el número total de visitas y de anuncios visualizados, sin importar las antipatías que el youtuber despierte. Así, la gente que ve y comparte el vídeo sólo para despotricar contra él está añadiendo, sin desearlo, unos cuantos euros más a su millonaria cuenta.

Una de las primeras polémicas del youtuber, cuando este tenía todavía una presencia relativamente pequeña en la plataforma, fue su disputa con los youtubers Auronplay y Wismichu, la cual culminó con Dalas fingiendo su muerte en un directo. Gracias a las visitas generadas por la polémica, el canal de Dalas Review pegó el salto que necesitaba y se situó entre los youtubers españoles con mayor número de seguidores. Desde entonces, Dalas ha vivido de las polémicas: cada vez que parece que su canal está a punto de caer en el olvid0, aparece con una nueva. Peleas y pleitos contra sus antiguos amigos, otros youtubers, raperos… Nadie se escapa.

Pero, además de por estas peleas, Dalas es conocido por no tener ningún tipo de filtro a la hora de expresar sus ideas políticas. Previamente a la creación de su canal de política, al que dio un nombre tan apropiado como “Dalas sin filtros”, ya había expresado su visión sobre temas como el comunismo, la religión, el feminismo o el aborto. Aunque sus argumentos son simplistas según otros youtubers, es de esperar teniendo en cuenta que la mayoría de sus seguidores son de muy corta edad. Si bien gran parte de la plataforma le odia, Dalas tiene una base de 8 millones de seguidores, a los que llama “pambisitos“, que tienen un gran concepto de él.

Hace pocos días, Dalas subió un vídeo en contra de la exhumación de Franco, en el que mostraba una gran falta de respeto a las víctimas de la dictadura, tratando el tema en general con muy poca seriedad y con afirmaciones como “un dictador que a nadie le importa porque murió hace mucho tiempo”. Sus argumentos en contra de la exhumación se resumen en el coste económico de esta, que él estimaba en unos 500.000 euros (ignorando el coste anual de 1,8 millones que supone mantener el mausoleo), y la negación de la existencia del fascismo en la España actual; y dedica el resto del vídeo a criticar a la izquierda española con gran agresividad.

Aunque se reafirma en este vídeo en que es de centro, las críticas a la derecha se echan en falta en su canal, y su comportamiento en las redes sociales parece situarle firmemente en una derecha neoliberal con algún que otro toque fascista. Aunque no hay nada reprochable, en principio, en que cualquier persona exprese sus opiniones en las redes sociales, se vuelve algo muy preocupante cuando se recuerda que le siguen un gran número de niños demasiado jóvenes para tener un criterio propio, que aceptan sin pensar cualquier cosa que su ídolo les diga. Así, los niños, cuyos padres no entienden lo suficiente de Internet como para controlar el contenido que ven, aprenden que los estudios no tienen importancia, que el Che Guevara fue un asesino o  que quienes no encuentran trabajo es porque no quieren.

Evidentemente, Dalas no es la causa del resurgimiento de la ideologías extremistas en todo el mundo, pero es muestra y síntoma de una tendencia mayor: las redes sociales están llenas de jóvenes que defienden posturas extremistas y, en ocasiones, abiertamente neonazis. Aunque defender posturas de extrema derecha (o de extrema izquierda)  puede estar mal visto en persona, Internet y las redes sociales permiten a cualquiera descargar toda su ideología, y encontrar a alguien que comparta tu pensamiento, por descabellado que parezca. Es más fácil que nunca encontrar a alguien que te reafirme, creando en ocasiones una cámara de eco, una situación en la que las ideas son reafirmadas por su repetición constante y el rechazo de ideas contrarias. Por otra parte, el ser “de derechas” ya no se asocia con la vejez, como se hacía antes. La corriente Alt Right (derecha alternativa) ha ganado una gran popularidad entre los jóvenes, en parte gracias a su activismo a través de redes sociales, foros y memes. ¿Quién quiere hoy en día ser de izquierdas? Está pasado de moda.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Coses

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información